Punto de vista de Luis
La miré, con mi respiración volviéndose lenta y constante mientras observaba a mi hermosa, furiosa y rota florecilla.
Debería haberme enfadado con ella por hablarme así. Por gritar. Por atreverse a actuar como si yo fuera su enemigo.
Pero en lo único que podía pensar... era en lo mucho que quería arruinarla. Inmovilizarla debajo de mí.
Tomar toda esta ira, todo este dolor, todo este desafío... y moldearlo en algo más.
Tenerla sollozando, rogando, llamándome el Gran Papi