Punto de vista de Elara
Lo abracé.
Kaelen se puso rígido, como si le hubiera echado un cubo de agua fría encima, pero luego se ablandó; sus brazos me rodearon, con una mano en la parte posterior de mi cabeza y la otra curvándose alrededor de mi cintura, como si tratara de memorizar cómo encajaba yo en él.
Lo apreté con más fuerza.
—Superaremos esto —susurré.
Era extraño que yo, la más débil, fuera quien le diera seguridad, pero me hacía sentir bien. Saber que podía ofrecerle algo, aunque