Marcelo:
Habían pasado ya varias horas desde mi encuentro con Sofía. Aún podía sentir su olor impregnado en mi ropa y su sabor en mis labios. Estar con ella después de tanto tiempo fue como una descarga eléctrica. Una descarga que me hizo entender por qué estábamos separados. Y es que para estar juntos, primero debíamos acabar con Armando. Si en tantos años su familia no había ido a prisión era porque sabían cómo ocultar bien sus fechorías.
En ese momento en mi habitación. Favio veía una pel