Capitulo 90
Marcelo:
Lo sentía de nuevo. Era como una pesadilla pero la diferencia es que todo era real. El miedo a perder a mi hijo, a perderme de nuevo en la angustia, el dolor, la soledad… me estaba volviendo loco. El tiempo pasaba y aquellos policías no hacían nada, sentía que nadie estaba haciendo nada, que a nadie le dolía el secuestro de mi hijo, tanto como a mí. Nunca me sentí tan pequeño e insignificante como en ese momento, estando en un país tan grande sin saber en dónde estaba mi hi