Sofia:
Cuando abrí los ojos me encontré en una habitación completamente blanca. Tanto las cortinas, como las sábanas que me cubrían hasta el torso eran del mismo color. Supe, al ver el suero que colgaba de un soporte al costado de la cama en la que me encontraba, que estaba en un hospital. ¿Qué hacía en aquel lugar? No lo sabía.
Como si el destino quisiera aclarar mis dudas, en ese momento apareció mi mejor amiga. Llevaba en una mano un libro y en la otra su celular con unos audífonos. Al