Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 15
La lluvia llevaba toda la madrugada cayendo a intervalos, como si alguien abriera y cerrara un grifo en el cielo. No era tormenta, pero tampoco esa llovizna ligera que se agradece: eran ráfagas cortas y pesadas que golpeaban las ventanas y luego desaparecían. A las seis de la mañana, yo ya estaba despierta, mirando cómo las gotas resbalaban por el vidrio de mi cuarto. El despertador todavía no había sonado.Mi mamá golpeó la puerta con suavidad.—Vale, ya est






