Capítulo 203.
Logan.
Hay muchos placeres en la vida, y podría enumerar cada uno de ellos, porque considero muy pocos como algo relevante en mi vida. Todos, se redujeron a la agencia. Durante mucho tiempo.
Ahora, sin embargo, tengo también una jodida adicción que no tolera vacíos, ni esperas. Me inclino hacia obsesión para definirla, porque considero que llamarla de otra manera es minimizar lo que provoca en mí. Mientras no tenía el objeto de descontrol no fue un problema. Podía vivir sin ello.
El calor. La sofocante presión en las venas. El deslizar las manos por sus curvas, mientras la ensarto con golpes que puedo escuchar. Cada choque de nuestras entrepiernas. La imagen misma de un coño brillante que se abre para darle espacio a que un grosor que se quiere enterrar tan hondo hasta que no haya un solo centímetro fuera...
Paso saliva con solo ver el bamboleo de senos con gotas de sudor deslizándose en la unión. Un abdomen por el cual paso la lengua, mientras le sujeto las caderas. No hay mejor ma