Capítulo 204.
Logan.
Su rostro tiene el gesto que siempre revela que no soy quien pierde. Adele creyó ingenuamente que convertirse en la mujer de un tipo como Malrick era un negocio del cual disfrutaría los privilegios.
Sin embargo, para eso existe la CIAT. Aprendemos que el objetivo es demostrar que algunos deben recordar lo que significa tener los pies en la tierra. Porque gigantes no son. Y de serlo, no serán el primero que derribo.
—No quedará nada de ti— su amenaza llega a mis oídos, a medida que me dejo caer en el mueble a dos metros de la camilla. Para advertencias tengo con las mías. —Te juro que vas a ofrecer tu alma al diablo, y ni siquiera él podrá salvarte de nada.
—Como sea te vas a morir— acabo con su rabieta inútil. —Viva o muera yo, tu muerte está asegurada. Y como recomendación —obtengo su mirada atenta— deja de comportarte como una inocente mujer, cuando todos aquí saben que eres la mano derecha de un asesino pederasta y no la incipiente amante que no sabía a lo que se dedicaba.