Capítulo 175.
Evelyn.
Los días en compañía de mi hija han resultado mucho mejor que cuando los imaginaba al no poder hacerlo una realidad.
Una ráfaga de emociones me albergan al verla recién levantada, con un despertador que no termina de sonar, para darle paso al confeti en forma de mariposas de colores que cae del globo que pincho. Aihnoa abre los labios con asombro y emoción, frota sus ojos y se retira la colcha para soplar la vela de un cup cake de limón.
—¡Feliz cumpleaños, mi cielo!— como cada año reacciona de la misma forma; celebra entre aplausos, dejando que la bese en reiteradas ocasiones como si no existiera otro mundo más que el nuestro, con nuestras ocupaciones.
Su padre le entrega una llave de diseño esqueleto, dorada, que tiene grabada las letras ACS, la cual parece haber estado esperando por la forma tan entusiasta en que la recibe.
La emoción embruja mis sentidos, o tal vez estoy demasiado sensible debido a estar en esos días del mes que revuelven todo. No me interesa. Mi sonrisa