Capítulo 101.
Evelyn.
—Eres tú— señala el agente que sujeta su arma más firme, pese a que no lo veo, sé que es así. En lugar de preocuparme por eso, solo observo a la mujer que tiene una máquina a su lado, midiendo su ritmo cardíaco. Respira por obligación más que por voluntad.
—¿Nos ponemos a discutir mi larga lista de crímenes o vamos a lo importante?— apunto con la cabeza a Charlotte. —Se ha perdido mucho tiempo ya.
Duda, y sé que le cuesta un mundo abandonar su faceta de agente que hace acuerdos con un