89. Amenaza
Lilian Caballero
La luz tenue que entraba por la terraza apenas delineaba su figura. El resplandor anaranjado de los edificios le daba a su cabello ese brillo cobrizo que me hipnotizaba. Sentí cómo la respiración se me aceleraba sin poder evitarlo; algo en su sola presencia desordenaba mis pensamientos. Siempre había sido así con él.
Su mirada me atrapó con la misma fuerza de siempre: esa mezcla de desafío, deseo y tormenta contenida. No tuvo que decir nada; sus ojos lo gritaban todo.
El roce d