108. Heridas II
Roberto Abad Rocamonte
Lili no dejaba de mirarme, como si temiera que en cualquier instante yo desapareciera también. Tragué saliva, porque no sabía cómo decirle algo tan devastador sin romperme otra vez.
—Lili… —tomé aire, pero la voz me tembló antes de que pudiera continuar— hubo un derrumbe… en la plaza Antara, donde falleció el ex novio de Ana.
Su rostro se tensó.
—¿Un derrumbe…? Roberto… ¿Quién estaba ahí? —su voz ya era un susurro lleno de miedo.
No pude sostenerle la mirada. Cuando por f