105. Otra vez no
Ana Paula Lago
El taxi se detuvo frente a la antigua construcción. Bajé despacio, sintiendo cómo el aire me golpeaba el rostro. Me abracé a mí misma, apretando el móvil en mi mano, mientras mis ojos recorrían el lugar que… me había arrebatado a Carlos.
El silencio de esas paredes rotas me oprimió el pecho.
Un nudo se formó en mi garganta.
Nostalgia. Dolor. Miedo.
Todo junto, todo de golpe.
Respiré hondo. Vine a terminar con esto… a poner un punto final. No quería seguir cargando con este vacío,