Durante el día, Sabrina no sabía que hacer para matar el aburrimiento. Comenzó a recorrer la inmensa propiedad y a familiarizarse con cada rincón de la casa, sintiendo extrañamente ese sitio como su hogar. La propiedad era bellísima, con una decoración de interiores impecable y futurista, con jardines hermosos, llenos de árboles y plantas diversas, además de una piscina exterior y una interior completamente climatizada.
Se sentó en el jardín, observando distraídamente el cielo. Estaba tan sumid