Capítulo 26.
Sofía.
—Ese niño no puede ser hijo de mi hermana. —les recuerdo. —Ella no podía...
—Eso fue lo que dijeron siempre. Pero hace muchos años se supo de la existencia de un hijo suyo. —me cuenta Abraham. Cada dato tiene menos sentido.
—Eso es imposible. Ella sería muy joven.
—Ahí radica el pecado. Nadie podría saber que ella tuvo un hijo siendo tan pequeña. Lo escondieron —asegura. —Hubiese representado deshonra para su nombre.
—¿Quién te dijo eso?
—Eso se supuso con su desaparición por meses y