Capítulo 18.
Donovan
Los seres creados para gobernar no pueden ser derribados, solía decir mi padre. Pueden tener tropiezos, golpes y heridas mortales, pero deben resignarse a que la mentalidad de estos están puestos en la cima.
La misma frase la leo en uno de los mensajes de Elisa para Sofía. Es una burla que reciba algo de quién asesinó.
—Te quedó muy grande el título que te di —establezco mirando la mujer que yace encadenada, con la cabeza caída en lo que reviso el móvil que cargaba. —Un poco obsoleto