Capítulo 24. Despedida
Camino detrás de él y vuelvo a ponerle la venda en los ojos; con otros listones que ya tenía preparados, le ato las manos a la silla.
—Ok, vamos a iniciar, pero antes de que comience el juego, quiero consultarle si está dispuesto a jugar y aceptar las reglas, ya que una vez que esto comience no podrá echarse para atrás, ¿así que dígame, está dispuesto? —Le susurro en voz baja y sexy al oído.
—Dios, ¿qué es esto? —Suelta una risita nerviosa. —Ok, creo por dónde vamos, está bien, acepto el juego