La mansión López resplandecía entre las luces cálidas del jardín, como si también estuviera esperando ese momento. Era la herencia más valiosa que Bianca tenía de su madre, un hogar que nunca creyó volver a habitar… hasta esa noche.
Luciano estacionó el auto frente al pórtico principal, pero no bajó de inmediato. Su corazón latía tan rápido que podía escucharlo en los oídos. Bianca miraba por la ventana, respirando profundo, intentando calmarse. Volver a esa casa era más que regresar al hogar c