Capítulo 30: La noche que nadie olvidará.
La ciudad brillaba con luces doradas cuando el reloj marcó las ocho de la noche. El hotel Imperial Palace, uno de los más lujosos de todo el país.
Estaba iluminado como un castillo. Los ventanales reflejaban los tonos cálidos de las lámparas de araña del interior, y la alfombra roja extendida en la entrada anunciaba la grandeza del evento que se realizaría esa noche: la celebración del cumpleaños de Bianca López y, al mismo tiempo, su presentación oficial como heredera de uno de los imperios empresariales más importantes.
Los autos llegaban uno tras otro, dejando a figuras reconocidas: empresarios, líderes políticos, rostros de la alta sociedad y familias de renombre. Todos habían sido invitados a aquella fiesta que, aunque parecía sacada de un cuento, había sido financiada casi en su totalidad por los fondos de la empresa, ya que Bianca no contaba con recursos propios para pagar algo tan fastuoso. Francisca se había encargado de eso: de restringirle el acceso a la fortuna hasta que