En la mansión López, el teléfono de Luciano vibró suavemente en su mesita de noche. Leyó el mensaje de Bianca en la oscuridad. Las palabras «nuestro universo» resonaron en él, limpiando el último vestigio de la turbación de la cocina. Su universo. No el universo caótico y pasado de Gabriela. El que habían construido con Bianca. Con esfuerzo, con elección, con amor.
Una determinación férrea se asentó en su pecho. Respondió: «Tu universo está en buenas manos. Concentrate en conquistar el tuyo all