Por Carolina
Llegué a la cárcel.
Me miran mal y me tratan peor, siempre tratan mal a los parientes de los presos.
Saco mi carnet de abogada e inmediatamente cambian su trato.
Dejo mis pertenencias.
Me acompaña un guardia cárcel.
No sé si es porque me vé muy joven, pero es bastante desagradable y hasta me dijo que tenga cuidado, que con mi belleza, alguien de ahí adentro a lo mejor no me dejaba salir.
-Soy abogada, no veo porque no me van a dejar salir, está documentado mi ingreso.
-Hay ingresos