NARRADOR OMNISCIENTE
Thaís entró al departamento temblando y aún empapada por la lluvia.
El departamento estaba en silencio como siempre. Renata le habia escrito diciendole que no estaría en casa, asi que era mejor. Así no tendría que dar explicaciones.
Su traicionero corazón seguía acelerado. La voz grave de Theodore aún resonaba en su cabeza. Un escalofrío recorrió su cuerpo y abrazó con fuerza sus propios brazos, como si así pudiera borrar el recuerdo de aquel hombre.
—¿Qué voy a hacer? E