Mora estaba instalada con su familia en la costa Atlántica, no dejaba de pensar en Piero, en su embarazo y en Camila, que iba a estar privada de conocer a su hermanito.
Se había enredado con dos hombres muy poderosos y los dos, por distintas razones se enfurecerían si se enterasen que ella estaba embarazada.
Al pensar en eso un sabor repugnante subió por su boca.
¿Y si alguno de los dos pretendía que aborte?
Amadeo, porque el bebé que llevaba en su vientre no era su hijo y la consideraba de su