Mundo ficciónIniciar sesiónEl príncipe deslizó el hielo por su abdomen y lo dejó caer en el ombligo para beber el vino.
—Delicioso —ronroneó. Volvió a poner vino y, sin ella esperarlo, acarició su sexo con un dedo, provocando un estremecimiento que hizo que el vino se deslizara—. Muy mal, flor —no podía ocultar su sonrisa—. Te castigaré —estiró su mano para deshacer el nudo del cabezal y liberar las manos de Lirio.







