Mundo de ficçãoIniciar sessãoLirio se quedó quieta después de esa orden. Dantes, por otro lado, empezó a caminar por la habitación hasta una neverita de donde sacó hielo, copas y frutas. Esperaba pacientemente a que la loba hiciera lo que le había ordenado. En el momento en que parecía que su mente hacía clic, ella se deshizo del vestido, quedando en braga y sostén.
—Toda la ropa fuera —expresó lentamente. Sonrojada, ella lo hizo y l







