Damon
El silencio de la noche es casi más ensordecedor que el ruido de la batalla que se aproxima. Bajo mis pies, el suelo está frío, cubierto de hojas muertas y piedras rotas. El aire está saturado del olor de la sangre, el metal y el miedo. Las antorchas alineadas a lo largo de las murallas de la fortaleza de la Horda de Sangre crean un resplandor rojizo, reflejado en los ojos de los vampiros apostados en los muros.
Detrás de mí, el ejército se extiende en filas apretadas, lobos y vampiros al