Alina
La tensión en el aire es palpable. Siento los latidos sordos de mi corazón resonar en mi pecho mientras sigo a Damon a través del laberinto oscuro del bosque. La luna ilumina débilmente el sendero, proyectando sombras movientes que parecen danzar a nuestro alrededor. Cada ruido, cada susurro de hoja parece amplificar la angustia que roe mis entrañas.
Damon camina delante de mí, su espalda ancha y tensa bajo la camisa oscura que lleva puesta. Sus hombros son rígidos, su postura felina,