Doscientos cincuenta años después de que Lucía rompiera el ciclo, el Jardín de las Diez Generaciones ya no tenía fronteras. Rosas blancas crecían en jardines comunitarios de más de ochenta países. La historia de “El Nombre Prohibido” se enseñaba en escuelas, se representaba en obras de teatro y se usaba en programas de reconciliación en zonas de conflicto. La biblioteca Valeria Solís seguía siendo el corazón original, pero el verdadero jardín ahora era el mundo entero.
Sofía Rivera Solís, de se