— Cris, ¿no has visto a **Bruno Navarro**?
— Mira en el tercer estudio.
— ¡Gracias!
Eva se alegró de encontrarlo y abrió la puerta del estudio.
Y se topó de frente con unos ojos color acero.
— Espera, Evangelina.
La voz de **Adrián Valmont** cortó el aire como una cuchilla justo cuando ella, disculpándose atropelladamente, intentaba salir de espaldas. ¿Quién iba a imaginar que el casting seguía? Pensaba que ya había terminado.
— ¿Tienes un sueño?
Eva alzó la vista.
En el fondo de aquel acero fr