Capítulo 334: A un paso de la verdad.
Alejandro soltó un largo suspiro mientras tomaba asiento frente a José Manuel. El gesto serio en su rostro no dejaba lugar a especulaciones, y sus dedos tamborileaban levemente sobre la carpeta cerrada sobre el escritorio, como si contuviera una bomba a punto de estallar. José Manuel, con la mandíbula apretada y los ojos clavados en él, no decía una palabra, esperando esa revelación que desde hacía días había intuído en el aire, esa que prometía cambiarlo todo.
—José Manuel —comenzó Alejandro,