Samuel caminaba por el pasillo del hospital con el corazón latiéndole con fuerza en el pecho. Sus manos sudaban y su respiración era irregular. Sostenía la mano de su padre con firmeza, pero, al mismo tiempo, sentía que sus piernas podían fallarle en cualquier momento. Había esperado tanto este momento… Había pasado noches enteras deseando ver a Eliana, rogando en silencio para que se recuperara y volviera a ser la misma de antes. Pero ahora que estaba a solo unos pasos de ella, el miedo lo inv