- Cristian- lo tomé de la mano. - Lo siento- mi voz se quebró.
De mis ojos salieron lágrimas saladas que terminaron por toda mi mejilla.
-Respira - ahora sentía como su respiración regresaba a la normalidad. - Respira- me senté a su lado.
Parecía que sus ojos ya podían ver la realidad. Y me miraron con esa vulnerabilidad que solía tener. Tal vez había regresado a ser ese chico de preparatoria que podía verme en sus pesadillas. Pero yo ya no era esa chica que lo molestaba.
Antes querí