---
Aquella noche, después de la tensa conversación en el salón, no podía dormir.
Me giré en la cama por enésima vez, intentando no hacer ruido para no despertar a Sebastián. Pero las sábanas de seda crujían bajo mi peso, y mi cabeza no paraba de dar vueltas a lo mismo una y otra vez. Ramiro. Camila. La amenaza. La guerra que se avecinaba. Adrián y Sofía, que por fin habían encontrado un hogar y ahora corrían el riesgo de perderlo.
—¿No puedes dormir?
La voz de Sebastián me sobresaltó.
—Lo sien