La noche no terminó, pero la sombra de William ya se había ido.
Pero la tensión solo se volvió más silenciosa.
En todas partes, demasiado silencio.
Ese tipo de silencio que te hace cuestionarlo todo… porque parece que algo aún está observando, aún esperando. Y aún preparándose para atacar.
Me quedé junto a la ventana, mirando la calle vacía y silenciosa abajo. Las luces de la ciudad parpadeaban débilmente, lejanas e indiferentes, como si nada de esto importara más allá de estas paredes.
Pero sí