CAPÍTULO 1: EL INFORME QUE NO DEBÍ VER
Año Nuevo. Mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo sobre Valencia, yo revisaba los últimos balances de la bodega. Había algo raro en las cuentas de gastos corporativos – reservas de hoteles de lujo, vuelos privados, compras en joyerías de Madrid. Todo a nombre de "proyectos estratégicos".
No era celos. Era pura necesidad de entender cómo el hombre que una vez cargaba barriles de vino hasta desmayarse se había convertido en un gastador desenfre