Capítulo 5: La verdad que se esparce, la defensa que cambia todo y el fin de la crueldad (por ahora)
La noche en el campo se hizo interminable para Mariana. Se acostó en la cama de la casa de la abuela de Noah, con el collar de jade en el cuello y los ojos llenos de lágrimas. Pensaba en la foto, en el comentario, en todos los mensajes de burla que estaban llegando. Se sentía como si volviera a ser la chica de catorce años que quería morir —la chica que creía que no era suficiente.
Noah se acostó a su lado y la abrazó con fuerza. No dormía tampoco —pensaba en cómo defenderla, en cómo hacer que