Meses después de la detención de Chloe, la casa Hart respiró con más calma, aunque el silencio aún llevaba huellas del pasado. Evelyn seguía pasando horas en la ventana de su habitación, mirando el jardín donde las flores que Chloe había plantado ahora crecían sin orden, como si buscara encontrar su propio rumbo. El frío de la piscina aún se hacía sentir en su mano de vez en cuando, un susurro de los ciclos que había vivido, pero ahora acompañado de un leve calor —el de las tardes que pasaba co