El tiempo pasó volando, y la fecha de la boda se acercaba rápidamente. Sol y Mateo vivieron un romance de cuento: cenas a la luz de las velas en restaurantes exclusivos, largos recorridos en auto por la costa, una celebración de San Valentín en un hotel de lujo donde Mateo le regaló un reloj de oro. Sol estaba encantada, convencida de que había encontrado el amor perfecto.
Luna, en cambio, no volvió a ver a Diego desde ese día en el estudio. Se refugió en su laboratorio, un pequeño espacio en e