EL SOBREVIVIENTE Y EL PLAN DE LA MUERTE
El lobo que entró en la sala se llamaba Diego —pequeño, delgado, con el pelo rubio desordenado y cicatrices en el rostro. Estaba temblando, y su ropa estaba sangrienta. Lucas lo hizo sentarse y le dio un vaso de agua.
—Habla —dijo Lucas, con voz firme. —¿Qué pasó con la Manada del Río Verde?
Diego bebió el agua de un trago y empezó a hablar, con la voz temblorosa: —Estábamos en el claro del río, preparando la cena. De repente, entraron Ramiro y su manada.