El día de la llegada del nuevo bebé llegó con una luna llena y un aire frío de invierno — igual que cuando llegó Sol, pero esta vez con nieve pequeña que caía como polvo de estrellas. Mi dolor empezó temprano en la mañana, y Rosa, Elena y Marta se quedaron conmigo en la habitación. "Tranquila, mija", dijo Rosa, cogiendo mi mano. "Estamos aquí, y tu madre y tu abuela también."
Sol estaba en el patio con Liam, Marco y Luis — nervioso pero contento. Carlos preparaba agua caliente y comida para cua