LA SALA DE CONFERENCIAS: DONDE SE DECIDE EL FUTURO
El aire en la sala de conferencias de los Seattle Hawks no era tenso — era radiactivo.
Habíamos estado esperando a Dante "La Bestia" Valdez durante casi media hora. Treinta minutos de silencio cargado, solo roto por el tic-tac nervioso del reloj de pared de madera y el suave crujido de la camisa del Dr. Ortega, sentado a mi lado.
Yo estaba allí por estricto requerimiento profesional. Sentada en la gran mesa de caoba, con mis notas de terapia pu