Tanto Madison como Andrés vieron con sorpresa a Aria.
— Cariño, quiero que me digas en dónde viste eso — Andrés se puso a la altura de la niña — vamos, habla.
— ¿Prometes no enojarte?
— Prometo no enojarme.
— Es en las novelas que mira la abuelita, ella no se da cuenta pero yo miro a escondidas esa telenovela. Son muy audaces, se dan unos besotes que me dejan así — ella llevó sus manos a su cara y abrió la boca muy grande — me gustaría hacer eso algún día, ¿Puedes tú besarme así?
— Ok, no — él