— ¿Otra vez? — Sarah suspiró pesadamente y se hizo a un lado — pensé que en esta ocasión si iba a ser posible, creo que deberías ir a ver a un doctor, Andy.
— Lo siento — él se sentó en la cama semidesnudo y le dió la espalda a Sarah — no sé qué es lo que me pasa, siempre que pienso que lo voy a lograr todo mi cuerpo se encuentra indispuesto por completo y no hay respuesta absoluta.
— Escucha Andy, ya tenemos muchos años juntos y ni siquiera una sola vez me has hecho el amor. Creo que deberías