En una habitación, lejos de la ciudad…
La mujer despertó abruptamente, ella miró oscuridad por todos lados e intentó ubicarse. Se encontraba en una cama cómoda, nunca antes había sentido tal cosa.
— ¿En dónde estoy? — ella preguntó débilmente — ¿Hay alguien aquí?
La puerta fue abierta y las luces se encendieron, Madison en el momento que miró a Ana supo que su tiempo en la tierra había acabado, sintió tristeza pero a la misma vez un alivio.
— Hermanita, me hace feliz saber que has venido por mí