El viaje de regreso a la mansión fue silencioso y tenso para Ameline.
Tenía su cabina privada, pero… por más que físicamente estuviera sola, su mente no dejaba de reprocharla por su debilidad ante Seth.
—Al menos ahora tengo el cuadro de Betty… Esa miserable, espero encontrarla pronto para que pague por traicionarme. —Apretó los puños con rencor.
Y luego de encontrar a Betty, seguiría su plan para convencer a Seth de que el bebé no era suyo y finalmente ser libre de sus garras.
El avión ate