Ameline estaba sentada frente al tocador en su habitación, el espejo reflejando su rostro tenso mientras se aplicaba un toque de brillo labial.
Prissy, frente al armario abierto, revisaba un chal blanco para combinar con su vestido amarillo brillante, su celular en la mano mientras mensajeaba a sus amigas, su entusiasmo llenando el aire con positivismo.
—Laura dice que ya está saliendo de casa —dijo Prissy, su voz vibrante mientras deslizaba la pantalla del celular—. Clara está lista, Sofía