Ameline miró al celular en su mano, la pantalla reflejando su rostro tenso.
Emma, Lana y Selene, las tres guardias, estaban a pocos pasos, observándolas con expresiones serias. Emma y Lana parecían relajadas, pero Selene, con su postura rígida y mirada fría, hacía que Ameline se sintiera expuesta, como si cada movimiento suyo estuviera bajo un microscopio.
Sabía que tenía que llamar a Seth. La idea de hablar con él, de fingir normalidad mientras planeaba su escape, la hacía sentir al borde de