Ameline miro a Prissy, que estaba a su lado con su vestido amarillo brillante, sonriendo con entusiasmo, sus ojos brillando mientras miraba a sus amigas tomar el control de la situación.
Clara, con su vestido morado que destellaba bajo las luces de la cafetería, dejó el celular de Ameline en la mesa y sacó el suyo propio, sus uñas perfectamente manicuredas tecleando con velocidad.
—Ok, chicas, esto es una misión de las top —dijo, su voz seria pero con un filo travieso—. Si vamos a darle una le