Una semana después, Ameline recibió finalmente el alta del hospital.
Seth la acompaño hasta el auto siendo él el que cargaba a la bebé en brazos, a pesar de que ella insistía en que podía cargarla, Seth al final se impuso por querer estar más con su hijita, y luego condujo hasta la mansión Rinaldi en un viaje largo pero donde Ameline ni lo sintió por ir durmiendo, e igual Eliza dormía plácidamente en su sillita de bebé en el asiento trasero.
Cuando llegaron, Seth tomó a la bebé con un brazo y