"Bianca ya volvió a la ciudad, estoy segura" Ameline pensó, sentada en el borde de su cama, el teléfono apretado en la mano como si fuera un salvavidas.
La foto del cabello, con el tono exacto de Bianca, seguía quemándole en la mente, una chispa de esperanza que apenas contenía su ansiedad.
Era tarde en la noche, y el silencio del grupo de chat la estaba volviendo loca. Cada pocos minutos, revisaba el teléfono, esperando una actualización de Laura, alguna señal de que había encontrado otra pi